martes, 18 de enero de 2011

ACORDIONISTA MAEÑO DON BERNARDINO, A SUS 111 AÑOS LOGRA GRAN SUEÑO: TOCAR MERENGUE EN EL PROGRAMA SÁBADO DE CORPORÁN

Tomado de ELINFORMADOR.COM



Don Arsenio Bernardino Guzmán, amante de la música típica, al cumplir sus 111 años, rodeado de su esposa, nietos, biznietos y tataranietos, vio hecho realidad su gran sueño, tocar acordeón en el espacio televisivo “Sábado de Corporán” y conocer al productor .
El haber logrado ese propósito y recibir una placa de reconocimiento del productor del programa, Rafael Corporán de Los Santos, el pasado sábado, Bernardino, lo considera como uno de los acontecimientos más grandes que les ha ocurrido en su dilatada vida.
Este hombre de extracción campesina, oriundo de Mao, Valverde, todavía a su dilatada edad, toca su acordeón, no con aquellas habilidades de sus años de juventud, pero si con el entusiasmo como gran amante de la música folklórica dominicana.
Días previo a lograr su sueño, rodeado de sus familiares y frente a un gigante bizcocho con el número 111 en el centro, Bernardino lo único que repitó es que el mejor regalo sería conocer al presentador de televisión Rafael Corporán e interpreta lo siguiente: ““Salí de Valverde Mao, a tocarle a la región, vengo donde Corporán, que me regale un acordeón”.
Durante su presentación en dicho espacio, interpretó esa canción de su autoría, y expresó sentir gran admiración por “El Viejo Corpo”.
El centenario merenguero recuerda con meridiana lucidez la trayectoria de su vida, incluyendo las dificultades económicas que ha sufrido, sus días de vendedor de agua en las calles de Mao y varios episodios de la historia, entre los que menciona las luchas políticas entre Los Bolos y los Coludos, la batalla de la Barranquita y la Era de Trujillo, entre otros episodio de la historia dominicana.
Desde que cumplió cien años, ha sido costumbre de sus hijos y otros familiares, organizarle una fiestecita, en la que él toca el acordeón y canta para el deleite de sus familiares, amigos y vecinos.
En su conversación con Corporán, rodeado de varios miembros de su entorno familiar, Don Bernardino, dijo que se sentía feliz,.
Las faenas laborales combinadas con la armonía familiar y el placer de los bailes, y los tragos sociales, han constituido la fórmula usada por el acordeonista que celebró en esta ciudad el 111 aniversario de su natalicio con una fiesta amenizada por él
Guzmán, quien fue activista de la fuerza política conocida como Los Bolos, gustaba fumar cigarrillos de la marca Crema y tomaba ron del conocido como “El Torito”, recuerda su prolongada trayectoria de vida desde que fue bautizado a la edad de siete
Pese a su longevidad Bernardino Guzmán recuerda con meridiana claridad sus tiempos de niño en la comunidad Mata de Cana, donde nació, y en parajes como Sabana Grande, El Naranjo y otros en las zonas donde se unen Mao, Monción y San José de las Matas, donde vivió los primeros años de su infancia.
“Yo recuerdo como ahora mismo el día que me bautizó el Padre Franco. Yo estaba delante de mis padrinos Papingo y Lola Taveras. No me cargaron porque ya tenía siete años, y cuando salimos de la iglesia, mi madrina me regaló un acordeoncito de boca, que se usaban mucho en esa época”, recordfó Don Bernardino, tras precisar que fue declarado en Mao en los días previos a recibir el sacramento del bautismo.
Dice que aún están frescos en su mente los recuerdos de los días en que los niños y jovencitos, montados en burros, vendían agua a los munícipes de Mao, donde vino a vivir y a trabajar cuando apenas tenía 11 años.

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