lunes, 25 de abril de 2011

MENSAJE DOMINICAL - POR: LEANDRO GONZALEZ - PASTOR DE LA PRIMERA IGLESIA BAUTISTA DE AMO - REPUBLICA DOMINICANA.

CLASIFICACION DE LAS SECTAS POR SU PELIGROSIDAD
 Mateo 7:15-20

¨Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis¨.

Según como hemos descrito el concepto secta, como un grupo que tiende a la separación y desprecio de los que practican el cristianismo ortodoxo, todas las sectas son peligrosas. Pero es claro que unas lo son más que otras. En esta ocasión nos toca analizar la peligrosidad de las sectas, y lo vamos a hacer desde tres perspectivas diferentes. Primeramente veremos que las sectas pueden ser peligrosas doctrinalmente. Luego veremos que las sectas pueden ser peligrosas socialmente, y finalmente veremos que las sectas pueden ser peligrosas en el ámbito espiritual, y llegar a afectar seriamente la personalidad (el ser interior) del individuo, y cambiar de forma radical los sentimientos y la conducta, de modo que puede llegar a convertirse en un mal patológico.

Como es lógico, no pretendemos aquí hacer un estudio exhaustivo acerca de este tema, sino que solamente queremos presentar ideas generales que puedan servir de guía para quienes estén interesados en hacer un análisis más profundo.

Este asunto debe provocar el interés de todo creyente, pues este tipo de análisis nos puede ayudar enormemente a saber la forma cómo podemos  lidiar con los diferentes grupos religiosos, cuando se nos presente el caso. La Palabra de Dios nos manda a prepararnos para hacer frente a los enemigos de la cruz de Cristo: ¨sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros¨ (I Pedro 3:15).  

Parte de nuestro adiestramiento como creyentes es el saber usar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, como nos lo dice Pablo en Efesios 6:17; porque cada día lidiamos batallas en la guerra espiritual, que no podemos perder.

Por todo lo antes dicho, veamos los aspectos pertinentes que conciernen a nuestro tema de hoy.

1.- Hay Sectas Que Son Peligrosas Doctrinalmente.

Una secta puede ser catalogada como peligrosa doctrinalmente cuando tiene otra Biblia. Pongamos como ejemplo a los llamados Testigos de Jehová, que poseen una Biblia traducida a su antojo. Pero además proclaman que su única fuente de autoridad es la Biblia, cuando en realidad, la mayor autoridad en materia de exégesis para ellos, la tienen los escritos de sus fundadores, empezando por Rusell, de donde les viene el nombre de ruselistas. Este rasgo en cualquier secta, la hace altamente peligrosa y subversiva contra la verdad de Dios expresada de forma diáfana en las Sagradas Escrituras.  La Biblia adulterada de los Testigos de Jehová no puede ser fuente alguna de autoridad en materia de fe, y es por ello que sus seguidores viven engañados. Deberíamos hacerles ver que su Biblia no es auténtica y que por ende carece de credibilidad.

El tener otros libros ajenos a la Biblia, como es el caso de los mormones, les clasifica dentro del grupo de sectas peligrosas, pues ellos basan sus fundamentos de fe en las ideas de los hombres, que consideran por encima de la misma Biblia. Lo más delicado en todo esto es que esos libros extrabíblicos son considerados por ellos como dotados de autoridad para establecer su fundamento doctrinal. Mientras más descabelladas sean las ideas que se presenten allí, mayor será el número de adherentes que las creerá. Según nuestro Señor Jesucristo, lo único que aguarda a estos engañados seguidores es la ruina total: ¨Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina¨ (Mateo 7:24-27).

Por lo general estos grupos tienen una tremenda capacidad para difundir sus errores por todas partes. En este mundo de pecado, siempre será más fácil lograr convencer a la gente con la mentira. El reconocimiento de la verdad, departe de una persona de naturaleza caída, requiere de la intervención poderosa del Espíritu Santo, obrando en el espíritu humano, para traerle al convencimiento de la verdad. Es por esto que el Señor Jesucristo habló de la pertinencia del Espíritu Santo en la obra evangelística: ¨Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra¨ (Hechos 1:8). Es por esto también que frente a todo este problema que constituyen las sectas, en su tarea de torcer la verdad, es imprescindible depender absolutamente del Espíritu Santo.

Otro aspecto que define la peligrosidad doctrinal de las sectas es la presentación de otro Jesús muy diferente al que vemos en la Biblia y muy diferente del Jesús histórico. Las sectas tienen un concepto de Jesús divorciado del que encontramos en los relatos de los evangelios. Mientras en los evangelios claramente se presenta a Jesús como Dios encarnado, para las sectas, como los Testigos de Jehová, Jesús carece de divinidad y es reducido a la categoría de un ángel.

Si Jesús no era Dios, entonces cada uno de los milagros que hizo, como la multiplicación de los panes y los peces, y todo lo que dijo, que no ha podido ni podrá ser superado jamás, no tienen explicación alguna. De la única manera que todo encaja con Jesús es aceptando que él es Dios. Pero lo más grande de todo este razonamiento es que, si Jesús no es Dios, entonces él no nos puede salvar.

Así que todo este aspecto doctrinal anti bíblico es altamente peligroso para cualquiera que desea conocer la verdad.

2.- Hay Sectas Que Son Peligrosas Socialmente.

Porque afectan la individualidad o personalidad, alentando un encerrado fanatismo. Las sectas pueden apoderarse de tal manera de las personas, que pueden provocar incluso que una persona se separe de su pareja, para hacer concordar ciertas ideas absurdas establecidas como reglas o requisitos para pertenecer al grupo.  Este aspecto está totalmente en contra de lo que aconseja la Biblia en materia de matrimonio y conflictos de fe: ¨Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos¨ (I Corintios 7:12-14). Toda secta que atente contra la unidad del sagrado matrimonio es altamente peligrosa.

Otras sectas de igual peligrosidad separan de manera expresa a las personas de sus familias, y hacen que la gente se vuelva enemiga de los seres más amados. Esto se vuelve una obsesión, como si fuera una enfermedad. Este tipo de exigencia empieza siendo sutil, y hasta se atreven a esgrimir pasajes bíblicos para apoyar sus acciones, como es el caso de Mateo 10:37, que dice: ¨El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí¨. Pero aquí, la demanda de Jesús para aquellos que reciben rechazo de su familia por hacerse cristianos, es sólo un recurso extremo, que no puede ser usado como excusa para dejar a los padres o a los hermanos simplemente así por así. Además la demanda es del Señor a nosotros, no de una iglesia o grupo a los creyentes.

Otra forma como estas distorsiones de la verdad se presentan, es negándose a cumplir los deberes civiles. Algunas sectas como la de los Testigos de Jehová llegan a considerar al gobierno como del diablo. Así ven como algo malo saludar a la bandera o cantar el himno nacional. Se niegan al deber de ir a la guerra cuando es necesario, y todo esto con la excusa de hacerlo según dicen para obedecer a Dios, cuando Dios nos ha mandado todo lo contrario en su Palabra. Veamos una muestra de lo que nos dice la Biblia en este sentido: ¨Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra¨ (Romanos 13:1-7).

Todo lo dicho en el pasaje bíblico anterior respecto del orden o gobierno humano es para preservar el estado de derecho en el mundo, sin el cual lo que existiría sería un anarquismo, así que cualquiera secta que induzca a la gente a desobedecer estos principios elementales de ley y orden, se opone abiertamente a lo establecido por Dios, y constituye un gran peligro para cualquier sociedad.

3.- Hay Sectas Que Son Peligrosas Espiritualmente.

Esto quiere decir que afectan seriamente la espiritualidad del ser humano, llevándole a  buscar en el mundo de lo oculto. El ocultismo se define como  la práctica de invocar a poderes sobrehumanos fuera del reino de Dios, para obtener resultados que van más allá de la capacidad de la mera naturaleza. Este tipo de ejercicios arrastra de forma nociva hacia el espiritismo, y conducen poco a poco finalmente a la adoración de Satanás (Satanismo).

La diferencia entre estas sectas y las demás, estriba en que sacan a la persona de un ritmo normal de vida, alejándole de la realidad, y alimentando una serie de situaciones que van poco a poco dañando el estado mental y físico de los individuos que se someten a este tipo de prácticas.

Las exigencias en este tipo de grupo están repletas de actos inmorales, sádicos, extravagancias de todo tipo, como en la forma de vestirse y en el tipo de música que se escucha. No se someten a ninguna regla y abiertamente pueden llegar a declararse adoradores de Satanás. Cualquiera persona que esté involucrada de alguna manera con alguna secta así, es digna de lástima, pues ha llegado al límite del engaño y del error.

El conocimiento de todo esto nos debe motivar a predicar con más fervor la Palabra de Dios y orar con mucha fe en favor de aquellos que están atrapados de una manera tan despreciable.

Leandro González

Sermón predicado en la Primera Iglesia Bautista de Mao, República Dominicana, el 24 de abril de 2011.   

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