miércoles, 24 de agosto de 2011

Gadafi se aferra al poder; rebeldes ocupan su cuartel





-Los rebeldes toman el control del cuartel general de Gadafi e izan la bandera tricolor. - Los insurgentes irrumpieron en el complejo tras varias horas de combates encarnizados.

TRIPOLI, Libia.-"Muerte o victoria". El coronel Gadafi da una nueva muestra de su intención de resisitir hasta el final ante el avance rebelde en Trípoli, que en la tarde del martes ha llegado hasta el cuartel general del líder libio.

En un nuevo discurso -emitido por una radio local-, Gadafi ha arengado una vez más a sus seguidores y ha reconocido que no está een Bab al-Azizya. El dictador asegura que su salida del complejo residencial es un movimiento táctico en respuesta a los bombardeos de la OTAN del lunes.

Un portavoz del régimen libio apuntó que Gadafi está dispuesto a resistir el avance rebelde durante "meses o incluso años". Moussa Ibrahim también informó de la captura de cuatro altos cargos -tres de Qatar y otro de Emiratos Árabes- al tiempo que advirtió que los rebeldes no tendrían paz si seguían en Trípoli.

Eufóricos y frenéticos, los rebeldes tienen desde el martes el control del complejo de el cuartel general de Bab al Aziziya desde donde Gadafi ha gobernado Libia como si fuera su cortijo particular, se inundó de banderas tricolores y de cientos de insurgentes que corrían por sus jardines y se apoderaban de toda clase de material militar.

El trofeo más preciado era la estatua del puño aplastando un avión, que conmemoraba el bombardeo estadounidense de 1986 contra Bab el Aziziya, en el que murió una hija del dictador libio.

Símbolo del régimen que estableció un joven y desconocido coronel en 1969, la caída de Bab al Aziziya en manos rebeldes es el último capítulo de una guerra civil que ha enfrentado a los libios desde el 17 de febrero.

Aunque la toma del recinto no significa el fin inminente del conflicto. Muamar Gadafi aún se encuentra en paradero desconocido y su hijo, Saif al Islam, apareció el martes en público para desmentir que estuviera en manos de los rebeldes.

La situación en la capital es muy precaria, con francotiradores apostados en los principales edificios que disparan contra los milicianos insurgentes. En el asalto al complejo han muerto 12 rebeldes, han informado desde el CNT.

En total, según el organismo opositor más de 400 personas han muerto y 2.000 personas han resultado heridas en los últimos tres días de la batalla por Trípoli, si bien los datos no pueden corroborarse con cifras independientes.

Los rebeldes aún no controlan el 100% de la ciudad, donde no hay agua ni electricidad en muchas casas. Tampoco cobertura de móviles, lo que dificulta las comunicaciones. En cualquier caso, el CNT ha anunciado por boca de Ahmed Bani, portavoz militar, que trasladará en dos días su cuartel general a la capital desde el bastión oriental de Bengasi.

Siguen los enfrentamientos

El Pentágono ha asegurado, a través de su portavoz, que los rebeldes ya parecen controlar la mayoría de Trípoli. Sin embargo, aunque las fuerzas fieles a Gadafi han mermado, siguen siendo peligrosas advirtió.

"Es demasiado pronto para decir que la batalla de Trípoli haya terminado. Eso no sucederá hasta que Gadafi y sus hijos sean capturados", dijo el jefe del Consejo Nacional Rebelde, Mustabá Abdel Jalil. Así, en el barrio de Al Mansura y en los alrededores de la Plaza Verde las tropas leales al dictador aún presentan batalla.

A lo largo de la jornada, los enfrentamientos entre rebeldes y los últimos fieles al régimen se habían intensificado en las inmediaciones del complejo de Gadafi. Centenares de insurgentes lanzaron el ataque.

De acuerdo con Al Yazira, pese a que soldados opusieron gran resistencia, e incluso lograron en un primer momento repeler el primer gran asalto contra una de las puertas de la enorme residencia, después entregaron las armas.

El enviado de Libia ante la ONU, Ibrahim Dabbashi, aseguró que el complejo presidencial "está completamente en manos de los revolucionarios".

"¡Es el fin, Gadafi está acabado!", gritaba un rebelde en el complejo. Según Al Yazira, pese al optimismo de los insurgentes en el interior del complejo se oían disparos de francotiradores.

La cadena aseguró que uno de sus trabajadores resultó herido en el complejo. Según el corresponsal de la CNN, en algunas partes del amplio complejo presidencial los gritos de celebración de los rebeldes -"Dios es grande", "la victoria está aquí"...- se mezclaban con los sonidos de duros enfrentamientos.

En cualquier caso, las imágenes más repetidas mostraban a los rebeldes corriendo por los jardines de Gadafi, enarbolando banderas rebeldes o disparando al aire. Algunos se llevaban armas del complejo, mientras otros se paseaban en los coches, motos o incluso el 'buggy' que pertenecieran al líder libio.

Gadafi y sus hijos 'huyeron como ratas'

Además, los insurgentes recorrían el complejo presidencial, registrando edificio por edificio, en busca de Gadafi o su familia. "¡Casa por casa!, '¡habitación por habitación!", cantaban algunos rebeldes.

Gadafi y sus hijos "huyeron como ratas", dijo un coronel rebelde sobre el mandatario que, hace sólo unos meses, amenazaba con aplastar a todas las ratas insurgentes.

El paradero del mandatario sigue siendo una incógnita, aunque este martes el propio Gadafi dijo en una conversación telefónica con el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), que sigue en Trípoli y no tiene intención de abandonar el país.

"El coronel Gadafi y sus hijos no estaban" en el palacio, dijo el coronel rebelde Ahmed Omar Bani, unas horas después de la irrupción rebelde, asegurando que todo el complejo está bajo su control. "Nadie sabe donde están". Según la BBC, se cree que el complejo está conectado con varios puntos claves de la capital a través de túneles.

"No creemos que haya dejado el país. Creemos que todavía está dentro de libia. Creemos que está en Trípoli o cerca de Trípoli", ha dicho a la BBC Guma el-Gamaty, portavoz del Consejo Nacional de Transición. "Tarde o temprano, lo encontraremos, vivo y arrestado, y esto es lo que deseamos, o si se resiste morirá".

Dabbashi, quien esperó que el país sea liberado en las próximas 72 horas, dijo que los rebeldes prefieren juzgar a Gadafi, su hijo Saif al Islam y su jefe de inteligencia (sobre los que pesa una orden de detención del Tripunal Penal Internacional) en Libia, y no entregarlos a La Haya.

El complejo ha resultado seriamente dañado por repetidos ataques de la OTAN durante las últimas semanas. La emisora árabe Al Arabiya, citando fuentes rebeldes, informó por la mañana de que anoche la residencia de Gadafi fue atacada por la OTAN, pero la Alianza no ha querido confirmarlo, al igual que los ataques que según esta cadena y Al Yazira se produjeron este mismo martes.

El coronel Lavoie, portavoz militar de la Operación Protector Unificado de la OTAN, se limitó este martes a explicar que la Alianza Atlántica ha "atacado [en el pasado] ese complejo, pero no puedo hablar de acciones presentes o futuras".

Otro síntoma de la imparable debilidad del régimen gadafista es la rendición sin condiciones de un grupo de líderes tribales de Sirte, ciudad natal del dictador libio. Los fieles a Gadafi han negociado su entrega y han pedido a los rebeldes que entren a la ciudad "como libios y no como conquistadores".

Este martes, los rebeldes libios también han tomado el control del puerto petrolero de Ras Lanuf, según han asegurado los insurgentes. Según un portavoz rebelde, las tropas de Gadafi se están retirando en dirección a Sirte. Según la BBC, empieza a rumorearse que el líder libio se ha refugiado su ciudad natal y último bastión.

No hay comentarios: