jueves, 3 de noviembre de 2011

El deporte llora muerte de Mateo Rojas Alou a los 73 años

Mateo Alou
El béisbol dominicano hoy tiene una cinta negra. Mateo Rojas Alou, una de sus figuras históricas más conspicuas, falleció la madrugada de este día, dejando tras su paso terrenal un  gran legado.
La muerte de Mateo enlutece a su esposa Teresa, sus hermanos Felipe y Jesús, así como su sobrino Moisés y demás miembros de la familia Rojas Alou.
La noticia de su fallecimiento fue divulgada esta mañana por los comentaristas de la Z-101 y confirmada por Don Alvaro Arvelo Hijo.
Su cadáver será expuesto en la Funeraria Blandino de la Abraham Lincoln a partir de las 2:00 de la tarde y se le dará sepultura mañana a las 11:00 en Jardín Memorial, informó  la Funeraria.
Maestro en el manejo del bate, el mediano de la famosa trilogía de jugadores hijos de Abundio y doña Virginia, fue el primer dominicano que conquistó un título de bateo en las grandes ligas el 1966 (.342).
Nacido en Haina el 22 de diciembre de 1938, durante 15 temporadas Mateíto  paseó su clase por los diamantes de Las Mayores luego de comenzar su carrera el 1960 con los Gigantes de San Francisco siguiendo los pasos de su hermano mayor, Felipe y antecediendo al más pequeño Jesús.
Transferido a los Piratas de Pittsburgh antes de la campaña de 1966, es allí donde recibe las orientaciones de Harry Walker y cambia su estilo de bateo para convertirse en uno de los mejores del juego durante el período de 1966 al 1972. En dos ocasiones conectó por encima de 200 hits y sus 231 de 1969 todavía se mantienen como record para dominicanos.
El antiguo jardinero central que siempre jugó con los Leones del Escogido en la Liga Dominicana dejó promedio de por vida de .327, segundo de todos los tiempos detrás de Manuel Mota y en grandes ligas bateó .307.
“Escogido se siente profundamente apenado con la muerte de Mateo. Para nosotros fue una de las bujías inspiradoras junto a sus hermanos Felipe y Jesús, así como Marichal y otros, en los éxitos de nuestro club de finales de los cincuenta y todo el decenio de los sesenta”, dijo Luis Manuel Bonetti, presidente de Escogido Baseball Club.
El ejecutivo de los Leones señaló que Rojas Alou fue uno de los más completos jugadores de la pelota dominicana por su bateo, fildeo y corrido de las bases y en Grandes Ligas enseñó todo el talento que le permitió ser una constante amenaza de hit. “No olvidamos el duelo que sostuvo con Pete Rose por el liderato de bateo en 1968”, agregó.
“Implantó un estilo con sus toques sorpresivos, aun hoy no igualados, su gran habilidad para conectar por todos los lados del terreno. Podemos decir que fue una máquina de batear y su capacidad para robar bases. Ese fue un gran legado”, dijo Bonetti.
Indicó que el Escogido llevará un círculo negro con el número 17 en una de sus mangas el resto del campeonato como homenaje a ese grande que fue Mateíto.
Mateo ganó los lideratos de bateo de 1966-67 (.363) y 1968-69 (.390), cuatro veces fue líder en anotadas, dos veces en hits, una en dobles y cuatro en bases robadas.
“Las Aguilas Cibaeñas lamentamos profundamente el fallecimiento de Mateo. Es una pérdida para el país, la fanaticada en general y en especial la del Escogido y su esposa Teresa. Fue  un pelotero de verdad, maestro con el bate y tremendo ser humano”, agregó Llenas, presidente de las Aguilas Cibaeñas y quien casi siempre vio a Rojas Alou desde el dugout contrario, pero fue su compañero en Japón el 1974 con los Leones de Taiheiyo.
Llenas dijo que Mateíto deja un gran legado en cuanto a su trayectoria en el país y en el exterior. “Fue un representante de la dominicanidad a través del béisbol, él y su familia”, agregó.
“Lamento con sinceridad la muerte de Mateo. Es un gran hombre que será recordado por todos y sus hazañas en el terreno nunca serán olvidadas”, dijo Ricardo Carty, otros de los grandes bateadores del país.
Miembro del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano y del Museo de la Fama de la Herencia Hispánica del Béisbol, Mateo Rojas Alou se despidió de la vida, no sin antes escribir páginas imborrables para los seguidores del principal deporte del país.
Paz a sus restos.

No hay comentarios: